Sociedad de la Información y del Conocimiento
El hombre es por naturaleza un ser social y esta condición le determina la inminente necesidad de comunicarse. Comunicarse necesita de un lenguaje y por tanto un flujo de información. Esta condición, desde la Cueva de Altamira hasta la web 2.0, hace que el hombre se mueva en una sociedad de la información y que dentro de esa sociedad algunos, a partir de la información, produzcan conocimiento.
Hablar hoy de la sociedad de la información y de la sociedad del conocimiento no es nuevo porque está condición ha marcado el desarrollo de la humanidad y lo que si es claro es que hablamos de dos aspectos que conviven en el mismo espacio-tiempo pero que son diametralmente opuestos. Equivocadamente algunas personas consideran que tener la información significa tener el conocimiento. De hecho la información está disponible para quien desee en diferentes medios y formas, pero lo realmente valioso es su interpretación ya que ésta nos conduce al conocimiento. Esto determinó que Peter Drucker, a principios de los 90, del siglo pasado, acuñara el termino Sociedad del Conocimiento.
Cuando a mediados de los 70, hace su aparición el computador, se creía que muchos problemas de conocimiento se superarían y que quien lo supiera manejar tenía mucho terreno ganado frente a los que no (de hecho es así pero no frente al conocimiento). El paso de los años nos ha demostrado la gran equivocación, un computador es una herramienta más, muy potente, pero herramienta solamente, en particular con lo que tiene que ver con la informática (procesamiento de la información por medios electrónicos) no procesamiento del conocimiento, el cual solo tiene lugar en el cerebro humano.
Con el surgimiento de las redes de internet la cantidad de información disponible se vuelve algo que desborda la capacidad de las personas para procesarla. Se dice que en 2006 se crearon 161 exabytes de información, para el 2010 la cifra aumento a 988 (1 exabyte=1 mil millones de GB, un GB = 109 (lease 10 a la 9) bytes) y cada seis meses se duplica lo producido, es decir, más que en toda la historia de la humanidad. Esto determina que la información es valiosa, pero como humanamente no es posible abordarla toda, lo significativo es el conocimiento que se pueda producir, con la poca que se pueda procesar.
Ahora bien en la sociedad de la información existen cuatro grandes componentes:
Entorno social, económico y tecnológico.
Usuarios
Infraestructura
Contenidos
Estos componentes nos determinan una sectorización o estratificación teniendo en cuenta que no todos tenemos las mismas condiciones. Es decir, el entorno social, económico y tecnológico, los usuarios, la infraestructura que cada quien posee y los contenidos que le interesan, hace que toda la población y su forma de interactuar no sea homogénea, así la Internet, aparentemente, esté disponible para cualquier usuario en las mismas condiciones. Lo anterior para decir que es un sofisma el afirmar que “estamos” en una sociedad de la información y del conocimiento.
Ser de la sociedad de la información y del conocimiento depende de cómo interactúo en ella, lo cual conduce a que, como se ha mencionado, ésta sociedad este determinada por dos nuevas clase sociales: Trabajadores del conocimiento y trabajadores tradicionales de servicios. Es importante aclarar y tener presente que no solamente se es de la sociedad de la información y del conocimiento por estar allí sino que es necesario, producir, aportar y no solo estar a la espera de que sale para ser un simple usuario.
Lo anterior nos lleva a lo que se ha denominado la segunda revolución de la información: Revolución de conceptos que no es otra cosa que conseguir e interpretar información como único camino para generar conocimiento.
La web 2.0 es un camino hacia esta segunda revolución ya que permite desarrollar actitudes, capacidades, competencias. A continuación un mapa conceptual tomado de la red, que nos ilustra con mayor claridad esta nueva posibilidad.
Por todo lo anterior y a manera de conclusión debemos hablar del fenómeno del volumen de información, de la velocidad con que se produce, de las múltiples formas de presentación, de las múltiples formas como la puedo procesar y fundamentalmente del fácil acceso para la mayoría de la población. A partir de ella, como ha sucedido siempre, algunos de acuerdo a su formación, a sus intereses, a su quehacer diario producirán conocimiento.

La sociedad del conocimiento es más que un concepto, una objetivo a lograr. Cuando las personas sean capaces de autoregularse, de manejar adecuadamente la información, de ser un autotransformador de su propia historia y de utilizar las herramientas tecnológicas para su propio bien y el de los demás, estaremos construyendo una sociedad más justa, equitativa y democrática.
ResponderEliminarJuan Carlos Serna López.